Han transcurrido ya tres décadas desde aquella mañana del sábado 11 de mayo de 1996, en el que, por primera vez, salió a las ondas un programa radiofónico sobre algo tan novedoso, por aquel entonces, como era el mundo de los viajes, la exploración y la aventura.
El proyecto había surgido un par de meses antes cuando, mi amigo Paco Almagro, ya por aquel entonces, director comercial de Radio Isla, me convenció de que “lo mío era la radio”, medio que me asustaba bastante y en el que no tenía experiencia, y que, por supuesto, jamás me había planteado…
La propuesta consistía en la realización de un magazine semanal de una hora de duración, ligero y variado, capaz de insertarse en la programación radiofónica de un sábado por la mañana… Confieso que, por más vueltas que le di, aquello del magazine no acabé de verlo y, por el contrario, mi cabeza se comenzó a llenar de viajes y expediciones…
La apuesta era atrevida e, incluso, muy arriesgada… Por aquel entonces no existía nada parecido en la radiodifusión española y, sin disponer de la tecnología actual, no resultaba nada fácil de producir… Desde el primer momento se vio que aquello solo podría funcionar si se le dedicaban grandes dosis de ilusión, esfuerzo y talento…
Después de plasmar el proyecto en guiones, escaletas y todo lo demás, ya solo faltaba el nombre… Reconozco que soy bastante inconformista y tarde más tiempo en dar con el nombre del programa, que en preparar y producir el programa en sí… Ninguno me gustaba y pasé varias semanas haciendo ejercicios mentales tratando de encontrar uno que fuese atractivo, fácil de recordar y que encerrase, en sí mismo, el desafío, las ganas de conocimiento, la necesidad de explorar, el afán de superación y que englobase todos los viajes y expediciones que pudiesen realizarse en el planeta Tierra…
Y, por fin, fue en la ducha, el lugar en donde habitualmente se me ocurren las mejores ideas, cuando el nombre de “Objetivo: La Luna” se apareció nítido en mi cabeza, irradiando espíritu de aventura y “marcando el camino” para que, en un futuro imaginario, una hipotética última edición del programa coincidiese con el retorno del hombre a la Luna (a ser posible con una conexión desde allí), momento en el que, automáticamente, el programa pasaría a llamarse “Objetivo: Marte…”
Así, de esta manera, Objetivo La Luna comenzó su particular aventura radiofónica a través de las ondas… Poco más de un año después, el 12 de julio, el programa daría el salto a Radio Club Tenerife, de la Cadena SER, convirtiéndose en el programa de referencia de los domingos por la mañana en Canarias…
Treinta años después y con, la de hoy, 722 expediciones radiofónicas en su haber, queremos pensar que Objetivo La Luna creció, maduró y que está envejeciendo muy bien… es cierto que, a cada nueva temporada, poco a poco, nos vamos acercando a su funeral vikingo, pero, mientras tanto y con la mejor de las tripulaciones, seguiremos navegando mientras nuestros argonautas radiofónicos quieran y las fuerzas nos lo permitan…
Y mientras se pueda y fieles al compromiso adquirido en el primer programa, en cada nueva expedición radiofónica seguiremos proponiéndoles “el cielo azul por techo, la sabana africana por pared o las llanuras del Ártico por carretera… Como acompañamiento, el alboroto de la jungla o el sonido del viento en las velas… Como pasión lo inexplorado, deambulando por parajes difíciles, poniéndonos en manos de los elementos y conociendo a la naturaleza en su aspecto más salvaje…
Gracias y felicidades a toda la tripulación actual y a todas las que la precedieron y que, con su ilusión, esfuerzo y talento, honraron la memoria y agrandaron la leyenda de un programa radiofónico llamado... Objetivo La Luna. Ángel Alonso

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